Fisioterapia para la miastenia gravis

La miastenia gravis produce varios grados de debilidad en los músculos de la cara, los brazos y las piernas, así como los músculos que controlan su respiración. La investigación publicada en la edición de septiembre de 2005 de la revista “Chest” indica que las técnicas de terapia física de respiración puede mejorar la fuerza muscular respiratoria en pacientes con esta enfermedad neuromuscular. Si usted sufre de miastenia gravis, su médico puede recomendar ejercicios de terapia física para ayudar a fortalecer sus músculos.

Miastenia gravis – una enfermedad autoinmune – resulta del sistema inmune de su cuerpo que produce los anticuerpos que atacan sus propios tejidos. En este caso, el cuerpo produce anticuerpos que bloquean o destruyen los receptores musculares necesarios para la comunicación nervio-músculo y posterior contracción muscular. La miastenia gravis generalmente produce debilidad muscular que aumenta durante las actividades físicas y disminuye después de descansar. Esta enfermedad afecta a menudo a los varios músculos implicados en el movimiento del ojo y del párpado, expresiones faciales, masticando, hablando y tragando. Sin embargo, también puede debilitar los músculos que controlan la respiración y los movimientos en el cuello, brazos, manos, dedos y piernas, además de afectar su visión y capacidad de caminar. Los tratamientos médicos – junto con la terapia física – pueden ayudarle a llevar una vida normal a casi normal, según el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y derrame cerebral.

Su fisioterapeuta diseñará un programa de ejercicios que se centran en el fortalecimiento de los músculos específicos debilitados por la miastenia gravis. Por ejemplo, podría sugerir realizar sentadillas para fortalecer los músculos del cuádriceps e isquiotibiales en los muslos y las piernas para promover la fuerza en sus músculos abdominales y de cadera. Si sus músculos son extremadamente débiles, su terapeuta puede instruirle a realizar ejercicios con alguna ayuda. Después de notar una mejora significativa, ella podría dirigirle a realizar ejercicios de rango de movimiento que mueven sus músculos a través de una gama completa de movimiento – sin ayuda. Un fisioterapeuta puede agregar gradualmente ejercicios de fortalecimiento, como levantamiento de pesas, a su régimen de actividad. Además, modificará y recomendará actividades dependiendo de su funcionamiento cotidiano. La progresión de los ejercicios específicos, junto con la intensidad y duración de cada ejercicio, también variará dependiendo de su condición general.

La terapia física para la miastenia gravis también puede consistir en ejercicios de respiración para ayudar a mejorar su función pulmonar. Los ejercicios de respiración pueden incluir entrenamiento muscular inspiratorio, que fortalece los músculos pulmonares mediante el uso de un aparato respiratorio, respiración con labios fruncidos y respiración diafragmática. La respiración con labios carcomidos ayuda a liberar el aire atrapado en sus pulmones y alivia la falta de aire. Usted puede realizar la respiración de labios fruncidos por la inhalación lentamente a través de su nariz para una cuenta de dos, tomando una respiración normal, y luego exhalando para una cuenta de cuatro a través de los labios arrugados. La respiración diafragmática, o la respiración abdominal, implica exhalar a través de su boca y después tomar una respiración profunda a través de su nariz – llenando su abdomen – y sosteniéndolo el mayor tiempo posible. Su fisioterapeuta especificará la frecuencia y la duración de cada ejercicio de respiración en función de sus necesidades individuales.

Un estudio español de 2005 observó los efectos del entrenamiento inspiratorio basado en intervalos musculares combinado con técnicas de retención respiratoria en 27 pacientes diagnosticados de miastenia gravis generalizada. Los investigadores colocaron a los pacientes en un grupo que participó en el entrenamiento inspiratorio basado en intervalos – con intervalos de recuperación incorporados, junto con la respiración diafragmática y la respiración con labios fruncidos, o en un grupo de control. Durante un período de ocho semanas, los pacientes completaron los ejercicios de respiración tres veces por semana: una vez en el hospital y dos veces en casa – supervisado por un fisioterapeuta. Durante sesiones de 45 minutos, los sujetos participaron en bloques de 10 minutos cada uno de entrenamiento basado en el intervalo de músculo inspiratorio y las técnicas de retención de la respiración. Los pacientes que participaron en los ejercicios de respiración mostraron mejoras significativas en la fuerza muscular de respiración, la velocidad y la resistencia, así como la movilidad de la pared torácica en comparación con los del grupo de control.

Algunas pruebas científicas sugieren que los ejercicios de terapia física pueden beneficiar a los pacientes que sufren de miastenia gravis. La investigación publicada en el número de noviembre de 2007 de la revista “Archivos de Medicina Física y Rehabilitación” evaluó 39 estudios sobre la efectividad de la terapia de ejercicios y fisioterapia en pacientes con enfermedades neuromusculares, como la miastenia gravis. Sobre la base de sus observaciones, los investigadores determinaron que los ejercicios de fortalecimiento combinados con ejercicios aeróbicos, como caminar, trotar y correr, eran “probablemente eficaces” para pacientes con trastornos musculares. Además, la evidencia para apoyar los ejercicios de respiración para los pacientes que sufren de miastenia gravis, así como pacientes con distrofia muscular miotónica, se consideró que mostraba “indicaciones de eficacia”.

Miastenia Gravis

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Eficacia de la técnica respiratoria

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